16 de junio de 2012


No hay nada peor en la vida que desilusionarse con algo. Esperar algo de alguien que sabes que va a ser como vos pensas, y en realidad, no fue. Termina cambiando, termina haciéndote mierda, termina pinchándote el globo. Yo me doy cuenta que en esta puta vida, todos en algún momento te desilusionan. Absolutamente todas las personas que me rodean, en algún momento me decepcionaron, me fallaron. Mira que perdí dos mejores amigas, y no me pegó tan duro como esto. Que las dos personas que pensas que nunca te van a dejar, nunca te van a decir no cuando les pedís ayuda, te lo hagan, te puedo jurar que te hace muy mierda. Conté siempre con el apoyo, con saber que estaban ahí, pero no confían en mí, y yo ya no puedo confiar en ellos. Intentas hacer todo, absolutamente todo en tu vida para que estén orgullosos, para que te admiren y para ganarte la confianza, y con el menor acto de fe que les pedís, se te caen abajo. No sé si estoy más triste que desilusionada, pero la decepción que tengo en este momento, es increíble. Todos te fallan, pero a tal punto de hacerte caer poca gente. Voy a levantar, porque mi orgullo no me deja estar tirada en el suelo y porque no soy rencorosa. Pero siempre vuelvo a caer en lo mismo, es siempre volver al mismo pozo. No hago esto para dar lastima, necesito descargarme. Y no, no es un puterío el hecho de publicarlo, pero saber que alguien lo va a leer, me deja tranquila de que ya lo saqué y alguien me entiende.