No hay nada peor en la vida que
desilusionarse con algo. Esperar algo de alguien que sabes que va a ser como
vos pensas, y en realidad, no fue. Termina cambiando, termina haciéndote mierda,
termina pinchándote el globo. Yo me doy cuenta que en esta puta vida, todos en algún
momento te desilusionan. Absolutamente todas las personas que me rodean, en algún
momento me decepcionaron, me fallaron. Mira que perdí dos mejores amigas, y no
me pegó tan duro como esto. Que las dos personas que pensas que nunca te van a
dejar, nunca te van a decir no cuando les pedís ayuda, te lo hagan, te puedo
jurar que te hace muy mierda. Conté siempre con el apoyo, con saber que estaban
ahí, pero no confían en mí, y yo ya no puedo confiar en ellos. Intentas hacer
todo, absolutamente todo en tu vida para que estén orgullosos, para que te
admiren y para ganarte la confianza, y con el menor acto de fe que les pedís,
se te caen abajo. No sé si estoy más triste que desilusionada, pero la decepción
que tengo en este momento, es increíble. Todos te fallan, pero a tal punto de
hacerte caer poca gente. Voy a levantar, porque mi orgullo no me deja estar
tirada en el suelo y porque no soy rencorosa. Pero siempre vuelvo a caer en lo
mismo, es siempre volver al mismo pozo. No hago esto para dar lastima, necesito
descargarme. Y no, no es un puterío el hecho de publicarlo, pero saber que alguien
lo va a leer, me deja tranquila de que ya lo saqué y alguien me entiende.